Trastorno de adaptación

Nuestra vida, nuestro día a día, podría descomponerse en varias facetas. Tenemos varios ejes en los cuáles nos desenvolvemos: tenemos un trabajo, unos estudios, unos hobbies, un colegio, una familia, unos amigos, parejas.

En general nuestra vida tiene un carácter lineal y nos gusta movernos dentro de nuestra zona de seguridad o de nuestra zona de confort.

¿Cuáles es la zona de confort? La zona de confort es aquella zona en la cual nos sentimos cómodas y cómodos, en la cual no tenemos grandes cambios y los acontecimientos son predecibles. Si hay cambios son sujetos a nuestras posibilidades y nos movemos con total seguridad. Estemos a gusto o no lo estemos, nuestra rutinas y hábitos nos hacen sentir dentro de esa zona de confort.

Trastorno de adaptación

El trastorno de adaptación es una sintomatología que se caracteriza por una respuesta psicológica de estrés y ansiedad. Esta respuesta surje tras la aparación de uno o varios estresores identificables, es decir, tras la aparición de un cambio en nuestra zona de confort.

Para que se pueda diagnosticar un trastorno de adaptación es necesario que los síntomas se mantengan durante más de tres meses. Junto con un alto grado de malestar, y sin corresponderse con ningún otro tipo de trastorno y que tras desaparecer las situaciones estresante persisten los síntomas. Si ese es tu caso, no dudes en pedir ayuda. Siempre puedes recuperarte.

En general, cuando se produce un cambio en nuestro ambiente se produce un desequilibrio, pero esto no tiene porqué ser malo. Cuando se produce un desequilibrio (un cambio, una ruptura) nuestro propio organismo tiende a equilibrarse. Conseguimos, a través de los cambios, mejorar aspectos de nuestra vida. Por eso, los desequilibrios traen consigo nuevos equilibrios y nuevas zonas de confort.

A veces, nos acostumbramos a rutinas que son contraproducentes para nosotros y nosotras mismas. Y esos hábitos dañinos se pueden convertir en nuestra zona de confort, aunque no signifique que sean buenos hábitos. Por eso, a veces debemos traspasar nuestra zona de confort y entrar en zona “insegura” para conocer nuevas situaciones y nuevas personas. Es la manera que tenemos de crecer.

No siempre las cosas son tan fáciles, pero debemos intentar ver la vida con todo nuestro optimismo.

Un abrazo muy grande para todas y para todos.

Os espero en la próxima entra. ¡Espero vuestros comentarios!

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