Dormir bien, vivir mejor

Por Lucía Lorenzana / 2 Comentarios ».
Tiempo estimado de lectura: 4 minutos

¿No has sentido en infinidad de ocasiones que una mala noche puede arruinarte todo un día?

Un buen descanso es imprescindible para poder sobrellevar todas las tareas que realizamos a lo largo del día. En un mundo de constantes demandas y cuando apenas nos llegan las 24 horas del día para poder hacer todo lo que debemos hacer, mantener una rutina de sueño se convierte en obligatorio.

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La importancia de dormir bien

El sueño se convierte así en una herramienta homeostática (para poder mantener el equilibrio interno) cuyas funciones básicas son: conservar energía del organismo y restaurar en las personas el deterioro sufrido durante la vigilia, estándo así preparadas para un nuevo ciclo de actividad, un nuevo día.

Tampoco debemos olvidar la importante función psicológica que cumple a nivel emocional y cognitivo, favoreciendo la restructuración y reprogramación de toda la información acumulada en la vigilia, esto es muy importante a la hora de estudiar ya que debemos dormir para poder asentar nuestros conocimientos.

¿Por qué dormimos y por qué dormimos cuando lo hacemos?

 Existen dos teorías que abarcan esta pregunta, contestando a por qué dormimos cuando lo hacemos:

  • Teorías de recuperación del sueño:  la somnolencia se desencadena por una desviación del nivel homeóstatico (recordamos, el equilibrio de nuestro organismo) en la vigilia, el sueño termina cuando se ha alcanzado el nivel óptimo de la homeostasis. Esta teoría resulta demasiado simplista, puesto que se centra en el valor de la energía, sin tener en cuenta diferentes variables.
  • Teoría circadiana del sueño: se entiende el sueño como un proceso interno de sincronización. Centrado más en el momento en el cual dormimos que en la propia función del sueño. El sueño depende de variables del propio organismo

Aparte de tener en cuenta estas dos variables, no podemos olvidar la importancia del ambiente, la personalidad, la cantidad de luz-oscuridad

Principales trastornos de sueño

La mayor parte de los trastornos del sueño están incluídos en estas dos categorías: insomnio e hipersomnia.

El insomnio es un trastorno de inicio y mantenimiento del sueño, puede ser por causa médica o por apnea del sueño, el paciente deja de respirar varias veces en la noche, se despierta y se vuelve a dormir sin ser consciente. Las personas que padecen insomnio presentan somnolencia a lo largo del día y un rendimiento inferior. También de destacar es el síndrome de piernas inquietas, consiste en una tensión difícil de describir o un malestar en las piernas que impide descansar.

La hipersomnia incluye trastornos del sueño excesivo y somnolencia. La narcolepsia es el trastorno más controvertido y estudiado de las narcolepsias, se caracteriza por una somnolencia diurna grave y episodios de sueño breves durante el día, así mismo provoca cataplejía, síntoma más llamativo que consiste en la pérdida del tono muscular durante la vigilia.

Consejos para dormir bien, vivir mejor

 Establecer una buena rutina del sueño se convierte, hoy en día, en un requisito básico para poder vivir mejor y para poder estar a punto durante el día. Para conseguir esto podemos seguir una serie de consejos prácticos que nos ayudaran a aquellas personas que tengamos problemas para dormir bien:

  • Establece tiempos, es decir, sigue una rutina en tu horario. Intenta acostarte todos los días a la misma hora y poner el despertador también a la misma hora. Es importante acostumbrar a nuestro cuerpo a unas horas de descanso ya fijadas, nunca menos de 7 y más de 10.
  • Sigue una rutina del sueño, establece una serie de pasos a seguir antes de dormir. Por ejemplo: beber un vasito de leche o un té (sin teína), lavarse los dientes, leer un rato y acostarse. si sigues un ritual es más fácil que tu cuerpo se acostumbre y atienda a los estímulos que le indican que la hora del sueño está próxima.
  • Evita las cenas copiosas y pesadas, si tu cuerpo tiene que hacer un esfuerzo en la digestión, puedes notarlo a la hora de conciliar el sueño.
  • Evita las actividades que requieran de mucho esfuerzo o concentración, ya que puedes despejarte o llenarte de energía. No te pongas a jugar al ordenador antes de acostarte o a hacer alguna tarea que requiera demasiada atención. En cambio, una actividad relajante como leer un rato o ver la tele un poco, puede ayudar a descansar mejor.
  • Si haces deporte, hazlo a una hora prudencial, nunca demasiado tarde. Es recomendable que desde el momento que realizas ejercicio a la hora de dormir haya más de dos horas de distancia.
  • Si tienes problemas de insominio, evita dormir durante el día. Si duermes la siesta o a media mañana, puedes agravar el problema, o puede ser parte de él.
  • Tenga su habitación como un lugar óptimo para dormir (temperatura, luz, evita aparatos electrónicos…) y piensa en la cama como un lugar de descanso, evita otro tipo de actividades como leer o estar al ordenador. Lee mejor en el salón o utiliza el ordenador en la cocina.

Espero que os sea útil.

¡Hasta el próximo artículo!

Fuente de imagen: thejbird / Foter / CC BY
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