Cómo aceptar el éxito: superar mis dudas y autolimitaciones

Cuando alguien tiene baja autoestima o ya piensa que no es bueno en algo (es decir, duda de sí mismo), puede ser difícil conseguir que cambie esa visión de sí mismo.

Aunque el éxito suele ser profundamente gratificante y motivador, no se puede decir lo mismo de las personas que carecen de confianza en sí mismas. Algunas investigaciones (abajo mencionadas) han demostrado que cuando las personas con baja autoestima reciben comentarios sobre lo que han hecho bien en algo, tienden a ignorar esos comentarios o a inventar otras razones para el éxito que no tienen que ver con su habilidad o capacidad.

Esto plantea una pregunta importante: cuando alguien ya est√° convencido de que no es bueno en algo, ¬Ņc√≥mo puede mirar algo que ha hecho con √©xito y pensar, “esto en realidad significa que no soy tan malo como pensaba”. En otras palabras, ¬Ņqu√© hace falta para que alguien as√≠ se enfrente a un √©xito y lo utilice como una forma de revisar su autoestima negativa?

Pensar de forma abstracta

Para que la gente mire su éxito y se dé cuenta de que significa algo más grande sobre sus propias habilidades y capacidades, las investigaciones de Peter Zunick, Russell Fazio y Michael Vasey proponen que deberían pensar más abstractamente sobre su rendimiento.

Para tomar un simple ejemplo, digamos que Greg duda de su habilidad en la cocina. Trae un aperitivo a una comida, y todo el mundo le dice lo genial que es. √Čl puede pensar concretamente sobre este √©xito, y pensar, “este aperitivo result√≥ bien porque us√© una receta que me instruy√≥ para hacer todo en el orden correcto”.

Por el contrario, podr√≠a pensar de forma m√°s abstracta, y pensar, “este aperitivo result√≥ bien porque soy alguien que entiende la importancia de la planificaci√≥n”.

En la versi√≥n abstracta, Greg mira el panorama general, conectando el √©xito con una cualidad duradera que tiene. Pensar en sustantivos (por ejemplo, “Soy alguien que…”) implica una cualidad m√°s duradera que pensar en simples verbos (por ejemplo, “Us√© una receta”). Centrarse en el porqu√© tuvo √©xito es m√°s abstracto que centrarse en c√≥mo hizo la actividad. Invocar un sentido de responsabilidad por el √©xito es tambi√©n clave para generalizar a partir de ese √©xito.

Todas estas dimensiones del pensamiento abstracto, argumentan Zunick y otros, son clave para alentar a la gente a ver sus √©xitos y darse cuenta de que dicen algo significativo sobre su gama de habilidades y capacidades individuales. Se refieren a esta estrategia como “abstracci√≥n dirigida”.

aceptacion personal

Resultados de los ejercicios de oratoria

Hablar en p√ļblico infunde temor en los corazones de muchos, y mucha gente est√° insegura de sus habilidades en esta √°rea. Como dijo Seinfeld, “para la persona promedio, si tienes que ir a un funeral, prefieres estar en el ata√ļd que hacer el paneg√≠rico”. As√≠ es el miedo a estar ante los dem√°s para hablarles.

No es de extra√Īar, entonces, que los psic√≥logos quieran averiguar c√≥mo hacer que las personas que dudan de s√≠ mismas como oradores p√ļblicos liberen finalmente esa inseguridad. Si alguien as√≠ da un discurso que, de hecho, es bien recibido, ¬Ņc√≥mo podr√≠a internalizar ese √©xito y finalmente pensar, “¬ŅSabes qu√©? Supongo que no soy tan malo en esto despu√©s de todo”.

En su tercer experimento, Zunick y sus colegas querían ver si el hacer que la gente piense de forma abstracta sobre un éxito de oratoria les animaría a verse a sí mismos como mejores oradores y a sentirse más seguros de su capacidad general.

Reclutaron a un grupo de personas que admitieron abiertamente que no ten√≠an confianza en hablar en p√ļblico y les hicieron dar un discurso de 3 minutos a una c√°mara de v√≠deo como si se dirigieran a una audiencia real.

Para animar a todos a ver su discurso como un éxito, hicieron que todos vieran la grabación ellos mismos y les dijeron que se centraran en cómo un observador externo calificaría el discurso. La idea era hacer que la gente se olvidara de cómo se sintió durante el discurso y en su lugar se centrara en lo bien que fue el discurso en realidad. Después de observarse a sí mismos y de recibir comentarios positivos del experimentador, todos estuvieron de acuerdo en que les había ido bien en sus discursos.

Una vez que pasaron por todo esto, todos hicieron un breve ejercicio de escritura. La mitad de las personas describieron lo que hicieron para pronunciar el discurso (pensamiento concreto), y la otra mitad fue llevada a pensar en forma abstracta sobre su éxito. Respondieron a esta pregunta:

Explica POR QU√Č fuiste capaz de lograr una actuaci√≥n exitosa en el discurso. Comienza completando la siguiente frase: “Fui capaz de lograr una actuaci√≥n exitosa porque soy…”

Despu√©s de hacer todo este ejercicio dos veces, todos se calificaron por lo bien que pensaban que lo har√≠an al dar discursos en el futuro y por su capacidad y confianza como orador p√ļblico.

En comparación con las personas que sólo escribieron sobre cómo dieron su discurso, las personas que escribieron sobre por qué pudieron dar un discurso exitoso, centrándose en lo que les hizo ser oradores exitosos, terminaron viéndose a sí mismos como oradores más competentes y confiados.

Persistiendo en la cara del fracaso

Tambi√©n cabe se√Īalar que cuando la gente piensa m√°s abstractamente en sus √©xitos, no s√≥lo se considera m√°s competente, sino que empieza a esforzarse m√°s en esas actividades en el futuro.

Otro de los estudios de Zunick y sus colegas dio a la gente una prueba de “flexibilidad ling√ľ√≠stica”, en la que la gente ten√≠a que descifrar un mont√≥n de palabras. La prueba fue un reto, pero se ajust√≥ a las capacidades de cada persona, por lo que todos terminaron con una puntuaci√≥n bastante alta.

Al igual que antes, algunas personas escribieron brevemente sobre cómo completaron la actividad y todos los demás escribieron brevemente sobre por qué fueron capaces de lograr una puntuación tan alta .

Despu√©s, la gente pudo elegir. Pod√≠an continuar haciendo los desafiantes rompecabezas ling√ľ√≠sticos o pod√≠an cambiar a una actividad m√°s f√°cil. Mientras que s√≥lo el 18% de las personas en condici√≥n de control se quedaron con los problemas dif√≠ciles, el 42% de las personas que escribieron abstractamente sobre sus habilidades persistieron con los problemas desafiantes, esforz√°ndose por dominarlos.

Poniendo todo junto

Parece claro en esta nueva investigación que hacer que la gente piense en sus éxitos de una manera más abstracta es la clave para animarles a interiorizar esos éxitos. La técnica de la abstracción dirigida se reduce a unas cuantas formas sencillas de pensar de forma más abstracta:

  • Empieza con la suposici√≥n de que fuiste responsable del √©xito.
  • Piensa en por qu√© fuiste capaz de lograr este √©xito.
  • Considera los aspectos duraderos de qui√©n es usted que fomentaron su √©xito.

Investigaciones mencionadas:

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/j.1467-6494.1970.tb00018.x

http://psycnet.apa.org/journals/psp/109/1/1/

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